miércoles, 5 de septiembre de 2012

JOSÉ BRETON ACUSADO DE ASESINATO CON ALEVOSIA DE SUS DOS HIJOS




El juez José Luis Rodríguez Lainz ha dictado un nuevo auto de procesamiento contra José Bretón, al que ahora procesa por la supuesta comisión de dos delitos de asesinato con alevosía y la agravante de parentesco, todo ello después de tres informes, que concluyen que los restos óseos hallados en la hoguera de la finca de Las Quemadillas son humanos. 
Según el auto dictado hoy, el juez ha decidido además levantar el secreto parcial de sumario decretado la semana pasada, por lo que las partes implicadas en el caso podrán solicitar las diligencias que consideren oportunas.
Así lo ha informado el abogado de Bretón, José María Sánchez de Puerta, a su salida de los juzgados, donde el magistrado le ha comunicado que ya obran en su poder los dos informes pedidos al Instituto Nacional de Toxicología que corroborarían que los restos óseos hallados en la hoguera de la finca de Las Quemadillas son de humanos.
Dicha hoguera fue realizada por Bretón el día en el que desaparecieron los menores y, aunque en un primer informe de la Policía Científica se aseguraba que no se habían encontrado restos humanos, otros tres informes posteriores determinan que los restos óseos hallados son de personas.
En el auto, Laínz pide que se realicen una serie de instrucciones nuevas, así como la petición de día y hora para que el padre de Ruth y José, en prisión desde el pasado 21 de octubre acusado hasta hoy de dos delitos de detención ilegal, comparezca ante el juez tras los nuevos informes efectuados.
El magistrado ha acordado asimismo suspender la declaración testifical de los sobrinos de José Bretón y pedir a la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente que emita un dictamen sobre la forma en que se pudo producir la combustión de la hoguera que el encartado encendió el día de la desaparición.
Dicho dictamen también deberá aclarar la causa por la que el servicio de Prevención y Extinción de Incendios de Andalucía (Infoca) no constató la presencia del fuego hasta las 17.15 horas del 8 de octubre, así como los medios utilizados para ello, el tiempo previsible y el grado de temperatura que se pudo alcanzar.
Entre las diligencias abiertas, el letrado ha recordado que aún quedan por llegar los informes que tratarán de buscar moléculas de ADN en los restos óseos y en el material retirado de la hoguera.
No obstante, según los informes periciales, hallar ADN sería muy complicado ya que las moléculas se destruyen a una temperatura de 300 grados, mientras que la hoguera pudo alcanzar un máximo de 800, según fuentes cercanas a la investigación.
Finalmente, Sánchez de Puerta ha admitido que su labor de defensa ahora será más difícil, aunque no ha decidido aún qué línea seguirá tras el giro que ha dado el caso. 
EN BUSCA DEL ADN 
Mientras tanto, los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta han recogido este martes tierra de las inmediaciones de la hoguera, en la que se hallaron los restos óseos, que se analizan en estos momentos para comprobar si en realidad corresponden con los de los dos niños desaparecidos. 
En concreto, los especialistas del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses han pedido estas muestras para intentar analizar las diferencias entre los sedimentos recogidos la semana pasada dentro de la hoguera y compararlos con los de los alrededores. Dicho instituto es el encargado de elaborar los dos informes solicitados por el magistrado del caso, José Luis Rodríguez Lainz, el primero de ello ya ha determinado que son restos humanos, y en el segundo, se trata de extraer el ADN. 
Al respecto, fuentes del Ministerio de Justicia explican a Europa Press que el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses podría comparar el ADN de los restos hallados en la hoguera de la finca cordobesa de Las Quemadillas con el de los niños Ruth y José. Ha sido el Servicio de Biología de esta institución de referencia en la materia quienes han estudiado estos días la viabilidad de llevar a cabo esta prueba. 
Este trabajo ha contado con una dificultad añadida debido a que, como señalaban los informes realizados hasta la fecha, los restos fueron extraídos de una hoguera en la que se aplicó una plancha metálica que elevó la temperatura de las llamas a entre 650 y 800 grados. A esa temperatura es difícil conservar muestras de ADN. 
En cualquier caso, antes de abordar el estudio biológico, fue preciso que el Servicio de Criminalística del citado Instituto --situado en la localidad madrileña de Majadahonda-- finalizara un nuevo análisis antropológico de estos restos que fue solicitado por el juez de instrucción número 4 de Córdoba.
Fuente: www.larazon.es


Dirección Todo Noticias TN

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